La salud pública en Santa Cruz está atravesando una de sus peores crisis. La falta de planificación, inversión y voluntad política ha dejado al sistema sanitario al borde del colapso. Después de hace años sin rumbo, con hospitales cada vez más desbordados y trabajadores sometidos al desgaste diario, es urgente un cambio profundo en la política sanitaria de la provincia.
En el marco del paro de 48 horas convocado por ATE, las y los trabajadores de Salud se expresaron en toda la provincia. En el Hospital Regional de Río Gallegos, la jornada de visibilización volvió a dejar en evidencia el deterioro del sistema. El hall del hospital se embanderó de verde ATE y se convirtió en un espacio de denuncia y organización.
Allí, las y los compañeros hablaron claro: salarios miserables, ausencia total de empatía por parte del gobierno provincial, falta de insumos esenciales, condiciones edilicias deplorables, maltratos por parte de las jefaturas y un nivel de precarización tan grave que muchas trabajadoras deben destinar parte de sus sueldos para garantizar la atención de pacientes.
La situación no da para más. Se sostiene gracias al esfuerzo y la vocación de quienes están en los sectores, pero no se puede naturalizar el abandono. La salud pública está siendo vaciada, y eso también es una forma de violencia institucional.
Frente a ese escenario, crece la organización. Porque ATE es el único sindicato que se planta, que dice lo que otros callan y que defiende en las calles, en los hospitales y en las mesas paritarias a quienes hacen funcionar el sistema de salud.
18JUN25
Prensa ATE Santa Cruz









