El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó duramente el discurso del gobierno de Javier Milei respecto a la baja de la inflación. «Por más que Milei festeje, la baja de la inflación no se siente en los bolsillos de la gente», aseguró el dirigente gremial, poniendo en evidencia las dificultades que atraviesan los trabajadores y jubilados del país.
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la inflación de enero alcanzó el 2,2%, un número que el Gobierno celebró como un éxito de su política económica. Sin embargo, Aguiar advirtió que esta baja se logró a costa de una «brutal recesión», que ha generado despidos masivos tanto en el sector público como en el privado. «Con la cantidad de despidos producidos, poco sirve que baje la inflación a aquellos que ni siquiera tienen salarios», enfatizó.
El dirigente sindical también hizo hincapié en el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores. «A una enorme porción de los salarios y las jubilaciones todavía no se le reparó el daño generado por la devaluación que llevó adelante Caputo al inicio de la gestión, y la mayoría de las paritarias se ubicaron muy por debajo de la evolución de los precios», señaló.
En este sentido, Aguiar cuestionó los indicadores económicos que utiliza el Gobierno para sostener su relato sobre la recuperación de los ingresos. «Hay que ser muy ingenuo o estar desprevenido para creerse el verso de que los salarios en dólares le ganan a la inflación. A los salarios no hay que medirlos por la cantidad de dólares que pueden comprar, sino por la cantidad de litros de leche, kilos de carne y alquileres que pueden pagar», explicó.
Desde ATE sostienen que el derecho constitucional a una retribución justa «pasó a ser historia». «Hoy un salario promedio está muy lejos de poder garantizar una vivienda digna, alimentación adecuada, vestimenta, salud, educación, previsión social, ahorro, vacaciones y esparcimiento», indicó el sindicalista.
Finalmente, Aguiar denunció que el Gobierno sigue midiendo la evolución de los precios con «una canasta desactualizada», lo que distorsiona la percepción real del costo de vida. En ese marco, reveló que desde su sector han presentado una propuesta de innovación en el INDEC, aunque aún no ha logrado aprobación oficial.
Las declaraciones de Aguiar reavivan el debate sobre la situación económica y la efectividad de las políticas gubernamentales. Mientras el Gobierno sostiene que el país está en el camino de la recuperación, los gremios insisten en que la realidad de los trabajadores muestra un panorama muy distinto.








