Las trabajadoras auxiliares de educación de la Escuela Industrial Nº 5 de Río Turbio denuncian haber sido víctimas de persecución y maltrato por parte de la dirección del establecimiento.

Ante la falta de respuestas, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Seccional Río Turbio se movilizó el viernes en reclamo de condiciones laborales dignas y una solución inmediata al conflicto.
La secretaria adjunta de ATE, Janina Silva, y el secretario gremial, Luis Flores, manifestaron su preocupación por la ausencia de medidas por parte de las autoridades educativas, a pesar de las reiteradas denuncias de violencia laboral. Silva recordó que los problemas comenzaron en octubre del año pasado, cuando a las trabajadoras en huelga se les registró como ausentes en lugar de consignar la medida de fuerza. «Fuimos al colegio y el recibimiento no fue grato, pero planteamos que debía registrarse como paro, no como ausencia. Desde entonces hubo una seguidilla de persecuciones, denuncias por violencia laboral en la Delegación de Trabajo de 28 de Noviembre y numerosas presentaciones solicitando un ambiente de trabajo digno. Nada cambió», afirmó.
El conflicto se agravó este año con la implementación de medidas restrictivas arbitrarias. «Pensamos que la situación mejoraría tras el receso, pero no, sigue empeorando. Ahora, por ejemplo, las trabajadoras deben firmar asistencia en la planta baja, subir a la planta alta y ya no pueden volver a bajar. El colegio es de libre circulación y esta medida es arbitraria», sostuvo Silva.
Desde ATE enviaron cartas documento hace dos meses al equipo directivo y al Consejo Provincial de Educación exigiendo el cese de la persecución y la garantía de un ámbito laboral adecuado. Sin embargo, no obtuvieron respuestas concretas. «Nos reunimos en Río Gallegos con el vocal del Consejo Provincial de Educación, Fabián Barrientos, el jefe de auxiliares Carlos Torre y el jefe de personal Gustavo Roca. Nos dijeron que la carta documento había llegado, pero que la derivaron a Técnica Legal. Se comprometieron a enviar supervisión a hablar con las trabajadoras, pero nunca lo hicieron», denunció Silva.
Por su parte, Luis Flores criticó la inacción del Consejo Provincial de Educación. «El 8 de marzo se conmemoró un día clave para los derechos laborales de las mujeres, y es indignante que en 2025 sigamos viendo cómo se protege a directivos con más de 70 denuncias en su contra. No solo hay denuncias de auxiliares de educación, sino también de docentes, padres y hasta una madre que hoy nos acompañó. Intentamos hablar con la presidenta del Consejo, Iris Ragido, pero no obtuvimos respuestas», expresó.
Flores también señaló que los directivos involucrados ya habían sido apartados de sus cargos anteriormente, pero volvieron por «una decisión política». «Es evidente que alguien importante los está protegiendo, porque en cualquier otra institución no seguirían en sus puestos con este nivel de denuncias», subrayó.
Las auxiliares de educación, además, denunciaron precariedad en sus condiciones laborales, incluyendo la falta de productos de limpieza, la insuficiencia de insumos de protección y la reasignación arbitraria de tareas. «No pueden seguir ignorando a las auxiliares de educación. Son fundamentales en el sistema educativo y merecen ser escuchadas», afirmó Silva.
Desde ATE destacaron que la protesta se realizó de manera pacífica y negaron cualquier responsabilidad en la suspensión de actividades de la institución. «Nos manifestamos fuera del predio escolar, sin afectar la integridad de nadie. La policía constató que no hubo piquete ni ingreso al establecimiento, como falsamente denunciaron los directivos», aclaró Flores.
Finalmente, desde el sindicato advirtieron que continuarán con medidas de fuerza si no reciben respuestas concretas por parte del gobierno provincial y el Consejo Provincial de Educación. «Las trabajadoras dijeron basta y nosotros vamos a seguir visibilizando el reclamo hasta que se tomen medidas», concluyó Silva.








